El papa León XIV continúa su recuperación en el Policlínico Gemelli de Roma, donde permanece internado tras someterse el martes a una cirugía por un adenocarcinoma de pulmón. Según informaron este jueves fuentes del Vaticano, el pontífice pasó una buena noche, se levantó de la cama y desayunó con normalidad.
La salud del papa Leon XIV: “Lo noté muy sereno”, dijo el jefe de los obispos argentinosLa intervención se realizó mediante una técnica de cirugía videoasistida y consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho. “Se levantó de la cama y desayunó”, informó la Santa Sede en un breve comunicado sobre la evolución del jefe de la Iglesia católica.
Qué pasará con los feriados si se suspende la visita del papa León XIV a la ArgentinaEl último parte médico describió una evolución posoperatoria normal, según los doctores Luigi Carbone y Stefano Margaritora. Los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados ese día arrojaron resultados “dentro de los límites normales para el tipo de intervención realizada”, precisó el comunicado oficial.
De pie y con buen humor, el papa León XIV se recupera en RomaAyer, León XIV también comenzó a caminar y a realizar ejercicios de fisioterapia respiratoria. Por la tarde, concelebró una misa en una sala especialmente acondicionada en el décimo piso del hospital. La celebración se realizó fuera del apartamento papal y de la capilla que habitualmente se utilizan durante las internaciones en el Gemelli, ambos espacios actualmente en obras de reestructuración.
La internación y los próximos pasos médicos
El Vaticano estima que el pontífice permanecerá hospitalizado alrededor de una semana. Además, canceló sus compromisos oficiales hasta el 20 de octubre, aunque la duración de la internación dependerá de su evolución clínica.
Por el momento, los partes médicos no hicieron referencia a la necesidad de tratamientos posteriores. Una de las principales incógnitas pasa por los resultados de los análisis moleculares de los tejidos y de los ganglios linfáticos extraídos durante la cirugía. Esos estudios permitirán determinar las características de la enfermedad y evaluar si será necesario avanzar con terapias adicionales.
La recuperación del Papa también reavivó las preguntas sobre el futuro de un pontificado que, desde el comienzo, fue interpretado como una apuesta por la estabilidad institucional de la Iglesia católica.
León XIV tenía 69 años cuando fue elegido en 2025, una edad relativamente temprana en comparación con la de sus dos antecesores inmediatos. Francisco llegó al papado en 2013, a los 76 años, y había sido sometido durante su juventud a la extirpación de parte de un pulmón. Durante su pontificado enfrentó diversos problemas respiratorios y de movilidad, y murió en 2025 después de una prolongada hospitalización por neumonía bilateral.
Benedicto XVI, por su parte, tenía 78 años cuando fue elegido en 2005. Ocho años después, renunció al pontificado al considerar que ya no contaba con las fuerzas necesarias para continuar al frente de la Iglesia.
La elección de León XIV fue vista como una oportunidad para consolidar la institución después de los años de Francisco, favorecer la unidad entre las distintas corrientes eclesiásticas y ordenar las finanzas del Vaticano. Desde su llegada, el nuevo Papa había mostrado un estilo activo, con desplazamientos enérgicos por las escaleras de la Plaza de San Pedro y salidas semanales al campo para jugar al tenis y nadar.